No hagas que tus usuarios quieran lanzar su teléfono por la ventana: Guía de supervivencia UX/UI
¡Hola a todos los amantes (y sufrientes) del mundo digital! Soy Renato Ivens, ese diseñador que se desvela pensando en cómo hacer que no odies cada segundo que pasas en una app o sitio web. Porque seamos sinceros, ¿quién no ha querido estrellar su dispositivo contra la pared después de tocar cinco veces un botón que parece clickable pero no hace absolutamente nada?
Todos hemos sido víctimas de interfaces terroríficas:
Como diseñador UX/UI, mi misión es salvar al mundo (o al menos a tus usuarios) de estas experiencias traumáticas. Porque cada vez que alguien abandona una web por frustración, un diseñador pierde sus alas. O algo así.
Vamos a hablar en cristiano: el diseño UX/UI no es rocket science, pero sí requiere entender que diseñamos para personas. Personas que:
Mi enfoque es simple: crear interfaces que sean tan intuitivas que hasta tu abuela pueda usarlas mientras hace punto. Y si tu abuela no hace punto, pues... ya me entiendes.
Admitámoslo, los diseñadores también tenemos nuestros pecados:
Pecado #1: Caer en la tentación de lo bonito sobre lo funcional. Sí, ese degradado con 50 tonos de violeta es precioso, pero si hace que el texto sea ilegible, estamos en problemas.
Pecado #2: El síndrome del "a mí me funciona". Solo porque tú sepas cómo navegar por tu laberinto digital no significa que el resto del mundo pueda hacerlo.
Pecado #3: Asumir que los usuarios leen. Spoiler: no lo hacen. Escanean, saltan, adivinan y, a veces, aciertan por pura suerte.
En mi trabajo, me esfuerzo por evitar estos pecados capitales. Mis diseños son como esos amigos que te facilitan la vida: están ahí cuando los necesitas, te ayudan sin pedirte nada a cambio y nunca, nunca te hacen sentir tonto.
Llegó a mis manos una app con una tasa de abandono del 90%. Tras investigar, descubrí que los usuarios necesitaban un doctorado en física cuántica para entender cómo registrarse. Simplifiqué el proceso, añadí microtextos explicativos y ¡voilá! La tasa de abandono bajó al 15%. Resultado: usuarios felices y un cliente que me invitó a cervezas.
Un sitio de compras online donde los productos desaparecían misteriosamente del carrito. No, no era un portal a otra dimensión, solo un problema de diseño de interacción. Rediseñé el flujo de compra, añadí feedbacks visuales y los abandonos de carrito se redujeron en un 40%. Bonus: las ventas subieron y mi cliente pudo por fin pagarse unas vacaciones.
Si estás pensando en contratar mis servicios de UX/UI, debes saber que mi proceso es tan divertido como efectivo:
Si has llegado hasta aquí sin abandonar la página (¡felicidades!), probablemente estés considerando trabajar conmigo. Buena elección. Tu futuro yo te lo agradecerá cuando tus usuarios no estén enviándote emails pasivo-agresivos sobre lo difícil que es usar tu plataforma.
¿Listo para crear interfaces que la gente realmente disfrute usando? Contáctame para una consulta gratuita donde podemos hablar de tus necesidades, mis soluciones y, si hay tiempo, debatir sobre si poner la piña en la pizza debería ser considerado un crimen contra la humanidad.
hola@renatoivens.com
Recuerda: La vida es demasiado corta para malas experiencias de usuario. Hagamos que la tuya sea excepcional.
© 2025 Renato Ivens